Patrimonio

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Santa María, el templo gótico construído por los marineros. Fachada plateresca, una labrada joya de piedra que habla del grandioso poder de la ciudad en el inicio de la modernidad.

San Francisco, en A Ferraría, también gótico, más sobrio pero hermoso y regio, que respira autenticidad espiritual. San Domingos, ábsides de la iglesia gótica del s. XIV construida extramuros, que a principios del s. XX se quedó sin el resto del convento, derribado para construir parques y edificios públicos.

San Bartolomé, juguetón y barroco, de columnas gigantes y sólidos contrafuertes bajo los que camirar tranquilamente. Santa Clara, la más desconocida, de amplia nave y todavía activo convento.

Y por último, la Peregrina, original apuesta circular imitando las conchas jacobeas, un santuario convertido en símbolo y centro neurálgico de la ciudad, centro del Camino Portugués a Santiago.

Puedes comprobar cómo fue evolucionando la ciudad en el Centro de Interpretación de las Torres Arzobispales (CITA, Av. Sta. María), que aprovecha el foso de una antigua fortificación como espacio expositivo.

Muy cerca (Campiño de Santa María) existen restos de la muralla y de los viejos torreones que antiguamente rodeaban la Basílica.
En el Puente del Burgo puedes visitar el estado de las excavaciones de los antiguos muelles, vías públicas y el propio puente, que tiene enterrados cuatro de los 15 arcos que tenía en origen. Tampoco existen ya las torres que lo flanqueaban, protagonistas de la heráldica urbana. En la zona del Museo más próxima al río también existe una área arqueológica muy bien conservada.

Los puentes. El nombre de la ciudad procede de un viejo puente romano, que hoy somos incapaces de situar. El actual de O Burgo es medieval, y fue el único hasta que a inicios del s. XX se construyó la de A Barca, una espectacular arcada metálica sustituída más tarde por otra de hormigón más austera. Muy cerca, en Bora (6 km) existe un encantador puente de piedra, y en el sur (10 km) el otro gran puente jacobeo, Ponte Sampaio, sobre el río Verdugo, escenario de batallas legendarias. Los nuevos puentes de Os Tirantes y As Correntes, el peatonal de la isla de O Covo y los ferroviarios de Ponte Sampaio ofrecen agradables combinaciones de funcionalidad y belleza paisaxística.

Las labras. Quieres rercorrer unha singular colección escultórica? Pasea por el centro histórico y ve fijándote en las fachadas de piedra. Encontrarás docenas de escudos familiares con ejemplos de todo el universo heráldico imaginable, especialmente en la plaza del Teucro y en los diversos pazos urbanos que existen a lo largo del Centro Histórico. Son herencias da hidalguía que se fue asentando en la ciudad a lo largo del tiempo, fiel testimonio de su pasado esplendor. Finaliza el recorrido visitando la colección que exhibe el Museo en las Ruínas de San Domingos.